Por Dra. Sara Ruto, Directora, La Red PAL

Tanto en África como en todo el Sur global, se está produciendo un gran cambio. Ciudadanos de todo tipo han comprendido que son ellos los actores del cambio que necesitan sus países. Un buen ejemplo de esta realidad es la historia de TPC Mozambique: un programa de Facilidade que ha prosperado gracias a la implicación activa de muchas personas, tanto dentro de las instituciones como fuera de estas. Se trata de una historia de ciudadanía y de la creencia en la capacidad de cada persona de actuar para lograr el bien común.

Más que nunca, en cualquier otro momento de la historia, es importante que cada persona contribuya para garantizar el cumplimiento del sueño colectivo para cada niño, recogido en la Declaración de los Derechos Humanos, así como en nuestras legislaciones nacionales. Cada niño no solo tiene derecho al acceso a la educación formal, sino también a aprender y a disfrutar de experiencias significativas. Lamentablemente, los resultados generados de forma continua por parte de las evaluaciones realizadas por la ciudadanía demuestran que estamos fallando a muchos niños. Al no ser capaces de verificar que adquieran las habilidades básicas en materia de lectura, no podemos garantizar su futuro. Sin duda, se trata de un asunto serio.

Examinemos los datos generados por ASER India: una organización pionera en el enfoque de las evaluaciones realizadas por la ciudadanía. Menos de la mitad de los niños (48 %) de 5º curso puede leer un texto de nivel de 2º curso. La situación no es mejor en Uganda (56 %) o Nigeria (44 %) y es mucho peor en Senegal (33 %) y Mali (10 %).

¿Cuál es la situación de Mozambique? Los datos obtenidos gracias a la primera evaluación realizada por la ciudadanía indican que solo 4 de cada 10 niños de 5º curso pueden leer un texto de nivel de 2º curso. El trabajo que hay que llevar a cabo en Mozambique, al igual que en muchos otros países, es considerable.

Debemos preguntarnos por qué es tan elevado el número de niños que no puede adquirir las habilidades educativas básicas. Asimismo, debemos plantearnos por qué no estamos actuando con la precisión necesaria para garantizar el derecho básico de cada niño a la educación. Todos aquellos niños que no disfrutan de una educación formal ya se encuentran en una situación desfavorecida desde un punto de vista socioeconómico o proceden de regiones con deficiencias en materia de infraestructura. Asimismo, no debemos permitir que el acceso a la escuela fomente la diferencia y consolide la desigualdad. De hecho, la educación formal tiene que actuar como un elemento de nivelación, un instrumento que garantice la igualdad de oportunidades y un camino que permita que cada persona pueda adquirir las capacidades que necesita para convertirse en un ciudadano global, con el fin de que pueda contribuir a una mejor sociedad para todos.

Muchos países, entre los que se incluyen Mozambique, se han comprometido a mejorar la calidad de la educación. El ambicioso objetivo de desarrollo sostenible 4 (SDG4), adoptado por 193 miembros de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2015, establece el siguiente compromiso: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos“. Este compromiso supone un enfoque renovado y destinado a garantizar una educación inclusiva, equitativa y durante toda la vida.

Para supervisar el progreso realizado de cara a la consecución de este objetivo (SDG 4) es necesario contar con datos para comprobar si los niños están aprendiendo. Por lo tanto, el trabajo de TPC Mozambique no solo ha tenido relevancia a nivel local, sino también a escala internacional. Se trata de un enfoque que va a revelar la gravedad de la crisis en materia de aprendizaje. No solo para los niños que están escolarizados, sino también para aquellos que no disfrutan de este derecho constitucional. El enfoque de evaluación realizada por la ciudadanía empleado por TPC Mozambique va a proporcionar una visión que puede resultar instrumental a la hora de hacer frente a las desigualdades a la hora de garantizar el derecho a la educación.

Por ese motivo, queremos dar la enhorabuena a Mozambique por el progreso realizado y, de forma colectiva, queremos instar a este y a otros países a garantizar, como mínimo, que cada niño sepa leer. Sin esta capacidad, un niño no puede progresar ni en la escuela ni en la vida. Si un niño no sabe leer, va a depender siempre de otras personas y no podrá acceder a lo que puede aportarle todo el conocimiento del mundo. Podemos cambiar esta situación y garantizar que cada niño pueda tener un mejor futuro.

TPC Mozambique llevó a cabo en noviembre de 2016 la fase piloto de su evaluación realizada por la ciudadanía en 23 distritos de la provincia de Nampula (en el norte de Mozambique). El informe sobre este proyecto piloto se publicó oficialmente el 30 de junio de 2017 en Nampula, Mozambique.

Desde la izquierda: Matilde de Melo, Directora TPC Mozambique; Dr. Rukmini Banerji, CEO Pratham y fundador de evaluaciones dirigidas por los ciudadanos; Armando Ali, Asesor Principal, TPC Mozambique – durante la aprobación oficial de la membresía completa de TPC Mozambique a la Red PAL