Hannah-May Wilson, responsable del programa, Secretariado de PAL Network

No tardamos mucho en localizar el primer hogar que formaba parte de nuestra muestra. A medida que el sol de la mañana seguía ascendiendo en el cielo, el anciano de la aldea de Nathepo, el Sr. Vahocha, nos condujo desde el edificio de la escuela vacío a través de uno de los muchos caminos de tierra hacia el grupo disperso de casas con muros de ladrillos de barro y pulcros techos de hierba seca. Al llegar a la primera casa, nos recibió Miguel Ussene, un niño de 12 años que nos indicó que sus padres se encontraban en el entierro de uno de los aldeanos. Sin embargo, su abuela estaba cerca y se ofreció a llamarla. Antes de marcharse, Miguel y sus amigos entraron en la casa para entregarnos dos grandes Esteiras de palhas (alfombrillas fabricadas con hierba seca) y un par de taburetes de madera para que esperásemos a la sombra.

Un mayor número de escuelas no es sinónimo de mayores tasas de aprendizaje

Al regresar junto con su nieto, Joaquina Momola se sorprendió al encontrarse con un grupo de personas esperándola. El Sr. Vahocha la saludó y le explicó que estábamos allí para realizar un estudio muy importante, con el fin de determinar si los niños estaban aprendiendo. Joaquina se presentó con una sonrisa y nos preguntó si habíamos visitado la nueva escuela, que se encontraba al otro lado de los árboles. Sonreímos y asentimos, al mismo tiempo que le preguntamos si Miguel estaba inscrito en el colegio. Nos explicó que Miguel estaba en el último año de la escuela primaria, pero que en las últimas semanas se había quedado en casa porque los profesores no habían recibido sus sueldos.

Mientras el equipo explicaba que trabajaban para una ONG local llamada “Facilidade“, dedicada a estudiar el aprendizaje de los niños, Joaquina se sentó sobre las Esteiras con la espalda apoyada sobre la pared de ladrillo, mientras escuchaba con atención. El equipo explicó que se habían construido varias escuelas, pero, ¿estaban aprendiendo los niños? ‘‘TPC Mozambique” quería responder a esta pregunta.

Desmitificamos el progreso del aprendizaje en el ámbito doméstico

Joaquina nos dio su permiso para que evaluásemos a su nieto. Nos invitó a que pasásemos y que nos sentáramos a su lado, mientras entregábamos a Miguel el folleto con la prueba. Le pedimos a Miguel que examinara la primear sección y que leyera las letras en voz alta. Los ojos de Joaquina siguieron con atención el dedo de Miguel, que utilizaba a modo de guía para pasar de una letra a otra. De forma intuitiva, comprendió que la voz baja de su nieto y sus frecuentes dudas eran claros indicadores de que Miguel estaba teniendo dificultades. Lentamente, pudo leer la mayoría de las letras de la página, tomando una gran bocanada de aire al terminar. “Buen trabajo”, dijo uno de los miembros de nuestro equipo para animar a Miguel. “¿Quieres intentarlo de nuevo?”. Los hombros de Miguel se relajaron ligeramente al comprender que tenía otra oportunidad. En esta ocasión, pudo leer las diez letras de la página.

A medida que Miguel pasaba con sus dedos a la siguiente sección, miró la página sin entender. “Puedes elegir cualquiera de estas palabras para leerlas”, explicó el equipo de TPC. “No tienes que leerlas en orden”. Comenzó a leer la palabra “lua” (luna). Con esfuerzo, Miguel también consiguió leer “sol”, “comer” y “beber”. Después de darse cuenta de que no sabía leer más palabras de la página, miró a su abuela, que le ofreció una sonrisa de ánimo. “¿Quieres que probemos con algunos problemas de matemáticas?”, sugirió nuestro equipo sonriendo y pasando algunas de las páginas del folleto de la prueba.

Miles de niños se quedan atrás

Miguel obtuvo la calificación “letra” en las pruebas de lectura y la calificación “suma” en matemáticas. Puesto que las evaluaciones de TPC Mozambique se han elaborado a partir de los estándares del programa nacional para 2º curso, Miguel debería haber sido capaz de completar el máximo nivel en las dos pruebas. Sin embargo, los resultados del proyecto piloto de 2016 de TPC Mozambique demostraron que Miguel es uno de los miles de niños del norte de Mozambique que no han adquirido las habilidades básicas en materia de lectura y matemáticas, a pesar de encontrarse en 7º curso.

Dentro de la provincia de Nampula, menos de la mitad (45 %) de los 9901 niños evaluados con edades de entre 7 y 16 años fueron capaces de reconocer las letras. Solo 1 de cada 10 niños pudo leer una historia sencilla al nivel de 2º curso, formada por aproximadamente 6 frases. Solo 6 de cada 100 niños de entre 7 y 16 años pudieron responder a las preguntas sencillas sobre comprensión acerca de la historia, por lo que fueron los únicos que completaron la prueba de lectura.

En matemáticas, los resultados fueron igualmente preocupantes. Solo 3 de cada 10 niños de entre 7 y 16 años pudieron completar sumas básicas. 92 de cada 100 niños no supieron cómo hacer una división. La mayoría de los niños que entran en la escuela secundaria (8º curso) no han adquirido las habilidades básicas de lectura y matemáticas correspondientes al 2º curso. Solo 4 de cada 10 niños de 8º curso superaron el máximo nivel de la prueba de matemáticas de 2º curso.

De la evaluación a la acción

Los resultados de la evaluación van a presentarse hoy en la ciudad de Nampula. Esta presentación describirá los principales hallazgos del proyecto piloto llevado a cabo en 2016 y servirá como punto de partida para la ampliación de forma progresiva de la iniciativa a escala nacional. También se anunciarán los planes para llevar a cabo la segunda fase de TPC Mozambique: los planes de acción comunitarios. “Sabemos que la aleación, por sí sola, no va a cambiar las habilidades aritméticas y de lectura de los niños”, afirma Matilde de Melo, directora ejecutiva de Facilidade. “La evaluación es el primer paso para adoptar las acciones adecuadas para mejorar los niveles de aprendizaje. Estamos encantados de trabajar con los líderes locales para determinar qué podemos hacer para garantizar que ningún niño quede atrás“.

Para acceder a una infografía que resume los resultados de TPC Mozambique, haz clic aquí

Para leer el informe completo en portugués, haz clic aquí.